Tú puedes ser la esperanza

El otro día fui a realizarme un estudio médico sola con mi bebé y conocí a una mujer muy simpática y educada. Esa dama sin pensarlo dos veces se ofreció para comprarme comida, porque escuchó que llevaba casi cinco horas esperando mi turno.

Ella también llevaba mucho tiempo de espera, porque tenían que hacerle un estudio a su hijo. Sin embargo, ella pensó en mi malestar y me ayudó.

El gesto de esta señora me hizo recordar que Dios tiene compasión y misericordia de nosotros por su amor y no nos deja en necesidad:

“…se acordó del pacto que había hecho con ellos y por su gran amor les tuvo compasión”.
Salmo 106:45 NVI-S

Todavía hay personas que se compadecen a nuestro alrededor. Y si a ti o a mí se nos hiciera difícil compadecernos algún día, pensemos que el que está nuestro lado puede ser nuestro padre, madre, hermano, hijo/a, esposo/a. La necesidad existe y solo cambia de rostro. Dios nos llamó a amarnos los unos a los otros. Y si somos hechos a su imagen, Dios es amor. Saquemos del medio los prejuicios. Dejemos un poco hacia el lado nuestros propios problemas; porque seguramente hay alguien con mayor tribulación cerca.

Tal vez podemos alimentar a alguien o orar por ellos, o simplemente hacer un gesto de empatía. Eso es lo que haría nuestro Dios. ¿Lo intentarás en los próximos días? Tú también puedes ser la esperanza de la humanidad.

Un abrazo,

♡Edaliz

Hay un modelo a seguir

Yo les he dado el ejemplo, para que ustedes hagan lo mismo.
San Juan 13:15 TLA [bible.com]

Jesús dijo que lo siguieran en todo el sentido de la palabra. Sus respuestas eran prudentes. Sus silencios hablaban de su sabiduría y sus gestos de su gran amor. Si comparáramos al Maestro con la música, podríamos decir que era armonioso.

Si nos dejamos usar por nuestro Señor con el modelo de Jesús, seremos instrumentos que produzcan un sonido que tenga armonía.

♡Edaliz

El cielo siempre está abierto

Cielos abiertos sobre Puerto Rico

El cielo siempre está abierto para ti y para mí. Muchas veces necesitamos que nos lo recuerden, porque en este siglo se resalta lo malo y lo bueno parece una pizca de azúcar en medio de un vaso con zumo de limón.

Nacimos para darle luz a este mundo; no para que nos la quiten. Hay mucho por lo que vivir, empezando por nuestro propósito y las promesas que Dios nos dio. Sobre todo eso, está el amor. Existimos por amor, para amar, para ser amados…por eso vivimos y no en vano los cielos se abren para ti y para mí hoy y siempre.

Sobre ti y sobre mí hoy caen bendiciones, milagros, provisión, sueños, visiones y misiones, para que podamos brillar frente a aquellos a los he les urge ver la luz y recibir lo que por gracia tú y yo hemos recibido.